Fortuna Populi, 2014
Atrás
Me llaman mucho la atención las formas que se eligen para representar un país, una ciudad, un pueblo, una comunidad, un equipo de fútbol. Hay miles de banderas, de escudos y de animales que representan a un grupo de personas con algo en común. Nunca he podido sentirme identificada con ninguna forma.
He vivido en ciudades que se representan con una corona, leones, espadas, estrellas, osos, un caballo, un dragón echando fuego.
Es la repetición de la representación y el afán por pertenecer a una comunidad lo que le da valor a la forma. Sin embargo estas formas de representación han servido no solo para representar a una comunidad sino para diferenciarse de las otras. Se han creado tantas barreras entre las formas, que en vez de unir a las personas, lo que hacen es discriminar a las que no pertenecen al grupo. No hay un sentido de comunidad sino un sentido de pertenencia.
El sentido de comunidad implica una solidaridad, un respeto y un deseo por conseguir el mayor bien posible para la comunidad. El sentido de pertenencia es individual y lo que importa es que uno mismo pertenezca a la comunidad.
Durante el Imperio Romano se creó una figura religiosa llamada “Fortuna Populi Romani”. Era una especie de guardiana del bien común. Se le hacían ofrendas en un templo y se le rogaba por la comunidad en general.
Este pensamiento ya no es propio de nuestra época. Desde que aparecen los estados democráticos en occidente, se supone que el estado es el guardián del bien común.
Pero esto no es siempre así.
Ejemplo:
Para resolver la crisis económica, España recibió del Banco Central Europeo (BCE) en junio de 2012 un rescate financiero en forma de crédito que generó una deuda con el Estado español, que el Gobierno español intentó reducir con drásticas reducciones en los servicios sociales. Esto transformó la crisis económica en una crisis social que afectó duramente a gran parte de la población y generó un gran sentimiento de indignación, insatisfacción y un sentimiento de infortunio personal.
El término “Crédito” proviene del Latín “Credere” que significa creer.
¿Cree el Banco Central Europeo que España le va a devolver el crédito? ¿Quién está siendo rescatado?
La economía es un acto de fe.
Quizás el pueblo romano funcionó con un pleno sentido del bien común gracias a su Fortuna Populi Romani. Una nueva Fortuna populi como guardiana del bien común podría llevarnos a creer en el bien común y no sería más absurdo que estar representados por un león, un caballo, unas estrellas o un dragón que lanza fuego.