El monumento al barrio, 2019
Atrás
Cuando llegué a esta ciudad el barrio de Neukölln era una especie de terra incognita. El kiosko International estaba, y sigue estando en la Weserstrasse, en mitad de este barrio, solo que ahora no es ninguna aventura adentrarse en él.
El International tenía una parte trasera secreta, a la que se accedía abriendo una cortina. No había puerta. Aquí se reunían artistas de todo tipo. Había dibujos de Marilyn Monroe o de Elvis por todas partes.
Se bebía Sterni y se podía fumar dentro. Nunca me quedó claro si las performances estaban programadas.
Una vez una persona apareció con un pasamontaña rosa, a lo Pussy Riot y nos leyó un poema sobre el perdón que me hizo llorar.
Persona con pasamontaña rosa: contáctame y vuelve a leerme ese poema.
Monumento al kiosko Internacional, 2018
Durante un tiempo fui una artista sin taller. Solamente disponía de un espacio muy reducido en mi habitación donde poder trabajar, así que decidí pintar, borrar y pintar de nuevo sobre el mismo soporte, una tela blanca.
Utilicé mi lavadora para borrar. No se borraba todo, siempre quedaba algo, pero no importaba.
Me gustaba la idea de no poder elegir ni predecir lo que se iba a borrar.
Al igual que funciona la memoria, algunos trazos quedaron, otros se borraron para siempre y ahora solo se pueden ver fragmentos de lo que fue, nunca la historia completa.
No sé cuántas veces puse la lavadora.
La época en la que solía lavar mis cuadros, 2018
Un inversor ha comprado todo el edificio donde se encuentra mi taller. Las paredes del edificio están llenas de palabras escritas y mensajes secretos, semiborrados.
Querido Inversor:
Si le gusta especular, en la fachada, en las paredes que llevan al patio y en la pared que hay detrás de los contenedores de basura hay un montón de mensajes semiborrados que intentar descifrar y conectar, parecen una conversación! Algunos tienen dibujitos, tipo jeroglífico contemporáneo.
¡Venga a verlo! ¡Quizás descubra nuevos mundos especulativos y deje atrás las especulaciones que lleva haciendo hasta ahora!
Especular para descifrar mensajes, 2018-2019
Gracias Jane Bennett por tu libro Vibrant Matter!
Sin tu inspiración, no hubiera sido capaz de encontrar el diamante falso, ni los plásticos que he utilizado para hacer esta pieza.
Berlín Matter, 2019
España nunca vivió una época romántica simultáneamente al resto de Europa. Mientras en otros países se construían edificios neoclásicos, imitando la belleza de la antigua Grecia y Roma, España estaba sumida en una guerra civil.
No se escribieron poemas melancólicos, no se sintió la tristeza intelectual abocada al suicidio tras un amor prohibido. No se pintaron cuadros decorados con flores, ni se construyeron ruinas a propósito. Ni siquiera existe en español la palabra „Sehnsucht“. No se puede traducir, nunca se dio el caso. De esa época nos quedaron imágenes de los horrores de la guerra, pintados por Goya.
Durante el romanticismo prusiano se pintaban paredes de villas, imitando al mármol. Era una técnica costosa. Pintar una pared imitando mármol era más caro que cubrirla con mármol auténtico. La imitación era más valiosa que el original.
En las calles de Berlín, a menudo me encuentro con una escena similar. Hay paredes cubiertas de mármol falso. Solo que nadie las ha pintado. Son restos de carteles descoloridos y desgastados, que parecen mármol. Es una escena muy decadente, una ruina no creada intencionadamente.
Creo que es lo más romántico que he visto en mi vida.
Ultra romántico, 2020
“El monumento al barrio” es una instalación artística multidisciplinar que incluye pintura y escultura y se centra en la memoria colectiva y la participación. Su objetivo es proponer formas alternativas de representar la memoria colectiva en el espacio público.
La exposición tiene lugar en Centrum, en Neukölln, y para la pieza central, los vecinos de la zona circundante pudieron decidir sobre el contenido y la ejecución, abordando la pregunta subyacente: ¿cómo quieren ser recordados en el futuro?
Este proyecto quiere dar voz a las personas que normalmente no tienen voz ni voto a la hora de escribir su propia historia.
El Flughafenkiez de Neukölln es un barrio muy cosmopolita y, especialmente desde que comenzó la crisis económica en 2008, se ha convertido en un punto de encuentro para personas de muchas culturas y orígenes que se han establecido en este barrio. El monumento al barrio pretende poner de manifiesto las complejidades de la Reuterstraße y sus alrededores [historia, población, idiomas…] y explora formas alternativas de capturarlas.
En palabras de Patricia: «Con este proyecto quiero abordar el debate actual sobre la memoria colectiva y cómo la representamos hoy en día en forma de monumentos o esculturas públicas. Me interesa especialmente el potencial democrático de los monumentos, es decir, que la gente participe en la concepción y producción de dichos monumentos. Quiero llamar la atención sobre el hecho de que necesitamos una mayor implicación y participación de los ciudadanos en la toma de decisiones cuando se trata de representar su memoria o sus vidas en el espacio público».
Por último, este proyecto también pretende ser una obra de arte «ecológica» que reflexiona sobre la materialidad de nuestro entorno actual, sugiriendo las ruinas de nuestro tiempo.
Aurica Kastner
Texto curatorial para la exposición “El monumento al barrio”
Centrum, Berlín, 2019